Cuando pensamos en una operación veterinaria, muchas veces nos vienen a la cabeza las fracturas o los problemas óseos. Sin embargo, una gran parte de las intervenciones que se realizan en clínica corresponden a lo que llamamos cirugía de tejidos blandos.
Este tipo de cirugía abarca procedimientos muy frecuentes en perros y gatos: desde una esterilización hasta la extirpación de un tumor cutáneo, una cirugía digestiva o una intervención urgente por obstrucción.
En este artículo te explicamos de forma sencilla qué incluye la cirugía de tejidos blandos, cuáles son los casos más habituales y qué señales indican que tu mascota puede necesitarla.
¿Qué es la cirugía de tejidos blandos?
La cirugía de tejidos blandos es el conjunto de intervenciones que se realizan sobre estructuras del cuerpo que no pertenecen al sistema óseo, como:
- Piel y tejido subcutáneo
- Músculos y tejidos blandos
- Aparato digestivo
- Aparato urinario
- Sistema reproductor
- Cavidad abdominal
- Hernias y paredes musculares
- Glándulas (mamarias, salivales, etc.)
En otras palabras: se trata de cirugías que pueden afectar a distintas partes del organismo, y que van desde procedimientos rutinarios hasta intervenciones más complejas.

¿Qué intervenciones incluye la cirugía de tejidos blandos?
Aunque depende de cada paciente y del diagnóstico, estas son algunas de las intervenciones más comunes en perros y gatos.
Esterilización y cirugía reproductiva
Son procedimientos muy habituales que, en muchos casos, también ayudan a prevenir problemas de salud:
- Castración en machos
- Esterilización en hembras
- Tratamiento quirúrgico de piometra (infección del útero, especialmente urgente)
- Cirugía por tumores o quistes ováricos
- Problemas relacionados con el parto (cesárea)
Cirugía digestiva
El aparato digestivo es una de las áreas donde más importancia tiene un diagnóstico rápido y, a veces, una intervención urgente:
- Extracción de cuerpos extraños (objetos ingeridos)
- Cirugía por obstrucción intestinal
- Cirugías de estómago e intestino
- Tratamiento de torsión gástrica (urgencia grave en perros grandes)
- Resolución de complicaciones por vómitos persistentes o abdomen agudo
Cirugía de tumores y masas
La detección de bultos no siempre significa algo grave, pero sí conviene revisarlos cuanto antes.
En cirugía de tejidos blandos se incluyen:
- Extirpación de bultos subcutáneos
- Cirugía de tumores cutáneos
- Eliminación de masas en zona mamaria (frecuente en hembras no esterilizadas o esterilizadas tarde)
- Cirugía con análisis posterior del tejido (biopsia/histopatología)
Cirugía de piel y heridas
Muchas cirugías son necesarias tras accidentes, mordeduras o heridas complicadas:
- Reparación de heridas profundas
- Tratamiento de abscesos
- Cirugía por mordeduras o infecciones
- Reconstrucción y sutura de tejidos
- Limpieza quirúrgica de zonas necrosadas
Hernias
Las hernias aparecen cuando una zona muscular pierde su resistencia y parte del contenido interno “se desplaza”.
Algunas de las más frecuentes son:
- Hernia umbilical
- Hernia inguinal
- Hernia perineal
- Hernia diafragmática (en casos traumáticos)
Cirugía urinaria
Los problemas urinarios pueden ser especialmente delicados, sobre todo cuando hay dificultad para orinar o bloqueo.
Entre las cirugías frecuentes se encuentran:
- Tratamiento de cálculos en vejiga
- Cirugía por obstrucción urinaria
- Intervención en casos de lesiones o alteraciones del tracto urinario

¿Cuándo puede necesitar tu mascota una cirugía de tejidos blandos?
En algunos casos, la cirugía está planificada (por ejemplo, una esterilización).
Pero otras veces se trata de situaciones que requieren atención rápida, e incluso urgencias.
Estas son algunas señales que conviene vigilar.
Señales de alerta digestivas
- Vómitos repetidos (especialmente si no remiten)
- Distensión abdominal o barriga dura
- No quiere comer durante más de 24 horas
- Dolor al tocar el abdomen
- Diarrea intensa o con sangre
- Se encorva, tiembla o no encuentra postura para estar cómodo
Señales relacionadas con bultos o tumores
- Aparición de un bulto nuevo
- Crecimiento rápido de una masa
- Zona inflamada, caliente o dolorosa
- Bultos que sangran o se ulceran
- Cambios en glándulas mamarias
Síntomas urinarios (especialmente urgentes en gatos)
- Hace fuerza para orinar pero no consigue
- Va muchas veces al arenero sin resultado
- Orina con sangre
- Maullidos o dolor al orinar
- Decaimiento rápido
➡️ En gatos machos, un bloqueo urinario puede ser una urgencia grave.
¿Cómo se decide si hace falta cirugía?
La cirugía nunca se decide “a ojo”. Antes, lo más habitual es realizar una valoración completa, que puede incluir:
- Exploración veterinaria
- Ecografía o radiografías
- Analítica de sangre
- Pruebas específicas según el caso
- Evaluación anestésica y del estado general del paciente
Con esa información, se determina si la mejor opción es tratamiento médico, seguimiento o intervención quirúrgica.
¿Qué cuidados requiere una cirugía de tejidos blandos?
El postoperatorio es una parte clave del éxito de cualquier intervención. En general, suele incluir:
- Control del dolor con medicación específica
- Antibioterapia si está indicada
- Revisión de la herida y puntos
- Uso de collar isabelino si es necesario
- Reposo y limitación de actividad
- Alimentación adaptada según el tipo de cirugía
Cada paciente es distinto, por eso el seguimiento y la comunicación con la clínica marcan una gran diferencia.
Conclusión: una cirugía no siempre es urgente, pero sí debe valorarse a tiempo
La cirugía de tejidos blandos es uno de los pilares de la medicina veterinaria, y permite tratar desde casos simples hasta patologías complejas que afectan directamente a la salud y calidad de vida de tu mascota.
Detectar a tiempo los síntomas y consultar cuanto antes ayuda a evitar complicaciones y a tomar decisiones con seguridad.