La ecografía veterinaria es una prueba diagnóstica rápida, segura y no invasiva que nos permite ver el interior del cuerpo de tu mascota en tiempo real. A diferencia de una radiografía, que muestra principalmente estructuras sólidas como huesos, la ecografía nos ayuda a estudiar órganos y tejidos blandos, como el hígado, los riñones, el bazo, la vejiga o el útero.
En VetPets la usamos con frecuencia porque es una herramienta muy útil para llegar a un diagnóstico con precisión y, sobre todo, para tomar decisiones rápidas cuando la mascota no se encuentra bien.
¿Para qué sirve una ecografía en veterinaria?
La ecografía permite observar el tamaño, la forma y el estado de distintos órganos, y también detectar cambios que no se ven desde fuera. Entre otras cosas, nos ayuda a:
- Detectar inflamaciones o alteraciones en órganos internos
- Localizar cuerpos extraños o problemas digestivos
- Valorar vejiga y aparato urinario (piedras, cistitis, obstrucciones…)
- Comprobar el estado del hígado, riñones y bazo
- Estudiar masas, quistes o tumores
- Confirmar o seguir una gestación
- Revisar el útero en casos de infección o sospecha de piometra
- Evaluar la presencia de líquido abdominal (por ejemplo, en enfermedades internas)
Es una prueba que aporta mucha información sin necesidad de procedimientos agresivos.

¿Cuándo se recomienda hacer una ecografía?
Hay síntomas bastante comunes en los que la ecografía puede ser clave para saber qué está ocurriendo. Por ejemplo, suele recomendarse si tu mascota presenta:
✅ Problemas digestivos
- Vómitos frecuentes
- Diarrea que no mejora
- Dolor abdominal o abdomen hinchado
- Falta de apetito varios días
✅ Problemas urinarios
- Orina con sangre
- Dolor al orinar
- Mucha sed o micciones frecuentes
- Sospecha de piedras o infección urinaria
✅ Decaimiento o malestar general
- Cansancio sin causa clara
- Pérdida de peso
- Fiebre intermitente
- Cambios de comportamiento
✅ Revisiones reproductivas
- Control de gestación
- Sospecha de infección uterina (urgencia)
- Problemas durante el celo o cambios anormales
En muchos casos, la ecografía se solicita porque necesitamos confirmar un diagnóstico, completar otras pruebas (como analíticas) o revisar con detalle un órgano concreto.
¿La ecografía duele? ¿Es peligrosa?
No, la ecografía no duele y no tiene riesgos conocidos. Es una prueba muy bien tolerada y por eso es tan útil: podemos obtener información importante sin causar molestias.
Normalmente la mascota se coloca tumbada y, en la zona a explorar, puede ser necesario recortar un poco el pelo para que el contacto sea mejor y la imagen sea más nítida.
¿Hay que sedar para hacer una ecografía?
En la mayoría de casos no hace falta sedación.
Solo se recomienda si el animal está muy nervioso, tiene dolor o no puede mantenerse tranquilo, pero siempre se valora de forma individual y con seguridad.
¿Cómo preparar a tu mascota para una ecografía?
Dependiendo del motivo de la ecografía, podemos recomendar:
- Ayuno previo (habitualmente varias horas)
- Que venga con la vejiga llena si vamos a revisar el aparato urinario
En VetPets te indicaremos lo ideal en cada caso para que la prueba sea lo más completa posible.
Una prueba muy útil para cuidar mejor de tu mascota
La ecografía veterinaria es una de las pruebas más valiosas cuando necesitamos obtener información rápida y fiable. Gracias a ella podemos detectar problemas internos antes, actuar con más precisión y ayudar a tu mascota con el tratamiento adecuado.
Si tu perro o tu gato presenta síntomas y necesitas una valoración, en VetPets estaremos encantados de ayudarte y orientarte en el siguiente paso.